domingo, 26 de julio de 2026

Ficha 1: La pregunta

En una reunión de la Comisión de Mayores, alguien pregunta: ¿Tenemos o podemos tener algún representante de mayores en cada asociación?

No es una pregunta retórica. Es una pregunta real. Una pregunta que señala un vacío. La Comisión existe, pero su presencia en los barrios es escasa. Hay ejemplos —Palomeras Bajas, Prosperidad…—, pero no hay una red. No hay un sistema. No hay una forma de que cada asociación tenga a alguien que represente a sus mayores.

Imagen: Pinterest

La pregunta no pide una respuesta inmediata. Pide un cambio. Pide pasar de un grupo reducido a un movimiento representativo. Pide que los mayores no sean solo un tema en la agenda, sino una presencia en el territorio.

La pregunta sigue abierta. No tiene una respuesta única. No tiene una respuesta fácil. Pero tiene un camino. Un camino que pasa por identificar corresponsales, formarlos, conectarlos… Por crear una red estable que facilite el flujo de información, detecte necesidades comunes, coordine acciones…

La pregunta, al final, no es técnica. Es política. Es vecinal. Es humana. ¿Tenemos o podemos tener algún representante de los mayores en cada asociación? La respuesta no está en un documento. Está en las asociaciones. En los barrios. En las personas que se atrevan a decir: «Aquí estoy. Represento a los mayores de mi asociación».

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