En una reunión de la Comisión de Mayores, alguien pregunta: ¿Tenemos o podemos tener algún representante de mayores en cada asociación?
No es una pregunta retórica. Es una pregunta real. Una pregunta que señala un vacío. La Comisión existe, pero su presencia en los barrios es escasa. Hay ejemplos —Palomeras Bajas, Prosperidad…—, pero no hay una red. No hay un sistema. No hay una forma de que cada asociación tenga a alguien que represente a sus mayores.