No es un derrumbe. Es una evaporación. Se despierta y el día ya está vacío, como un recipiente limpio y seco. No hay prisa, no hay plazos, no hay expectativas ajenas que llenen las horas. El silencio no es ausencia de ruido; es la presencia de un zumbido plano, de baja frecuencia, que lo impregna todo.
domingo, 18 de enero de 2026
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